Posteado por: zco1999 | 17 agosto 2010

Posidonia oceánica: la hierba del Mar Mediterráneo

(Versión resumida del post de Pegu ranciu con información de Wikipedia)

Catalogada como el organismo más grande del mundo desde que en 2006, en Baleares, se encontrase una planta de Posidonia de cerca de 8 km de largo, a la que se le atribuyó una edad de 100.000 años. El descubrimiento fue fortuito, ya que se estima que dentro de esta pradera viven cien millones de ejemplares de la misma especie.

Las praderas de Posidonia oceanica existentes entre las islas de Ibiza y Formentera fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco dentro de la denominación «Ibiza, Biodiversidad y Cultura».

Posidonia oceanica florece en otoño y produce en primavera frutos flotantes. Forma praderas submarinas que tienen una notable importancia ecológica pues constituyen la comunidad clímax del Mar Mediterráneo, donde muchos organismos encuentran alimento y protección. También ejercen una considerable labor en la protección de la línea de costa de la erosión. Además, esta especie, clave del ecosistema marino costero, se la considera un buen bioindicador de la calidad de las aguas marinas costeras.

Linneo, en su “Systema Naturae“, describió la especie llamándola Zostera oceanica pero en 1813 Delile la renombró a Posidonia. En lo que respecta al orden y a la familia no hay acuerdo entre los especialistas.

El nombre genérico Posidonia deriva del griego Poseidón (dios del mar), mientras que el epíteto específico oceanica hace referencia al hecho de que esta especie tenía una distribución mucho más amplia que la actual.

A lo largo del tiempo, los restos de posidonia han sido utilizados por el hombre con diferentes fines. Así por ejemplo, se ha usado para proteger y embalar objetos de vidrio y cerámica, para rellenar colchones almohadas u cojines, como cama del ganado en los establos, como abono…También se ha usado en medicina popular, donde se le atribuyen numerosas propiedades (astringente, respiratorio, limpiador facial, etc.).

A diferencia de las algas, estas fanerógamas marinas son plantas vasculares con tejidos diferenciados en raíces, tallos, hojas, flores, frutos y semillas.

Como todas las fanerógamas marinas, P. oceanica evolucionó hace unos 140 millones de años de angiospermas que vivían en la zona intermareal, en la frontera entre la tierra y el mar, y que por lo tanto eran capaces de soportar breves períodos de inmersión en el agua. Cuando la polinización pasó de anemófila a hidrófila, las plantas abandonaron por completo la tierra firme. Los primeros fósiles del género Posidonia (P. cretacea) se remontan al Cretácico, hace unos 120 millones de años.

Actualmente existen unas 60 especies de fanerógamas marinas distribuidas en todas las zonas costeras del mundo excepto en el Ártico. La mayor concentración de especies se encuentra en las zonas tropicales y subtropicales del Pacífico, Índico y en el continente Australiano. En las zonas templadas el número de especies es considerablemente menor, como en el Mediterráneo, donde encontramos, además de P. oceanica, otras cuatro especies más: Cymodocea nodosa, Zostera noltii, Z. marina y Halophila stipulacea, esta última introducida en el Mediterráneo Oriental desde el Mar Rojo a través del Canal de Suez. En el Mediterráneo Occidental, P. oceanica y C. nodosa son las especies más abundantes.

A diferencia de las algas, que viven sobre sustratos rocosos, P. oceánica vive en los fondos móviles (arenosos o detríticos) y a una profundidad de entre 1 y 30 metros, porque necesita una fuerte iluminación. También requiere valores de salinidad relativamente constantes, por lo que difícilmente se encuentra cerca de la desembocadura de los ríos o en las lagunas.

La planta puede implantarse en “suelos” colonizados previamente por macroalgas u otras fanerógamas. Se genera así una verdadera sucesión ecológica en la que la posidonia representa la última etapa.

En áreas resguardadas y de bajo hidrodinamismo, que provoca el aumento de la sedimentación, las matte pueden aumentar hasta crear una barrera llamada arrecife barrera que desempeña un papel importantísimo en la protección de la línea costera contra la erosión.

La pradera de Posidonia oceanica es el hábitat de una de las más diversas biocenosis del Mediterráneo. Casi 1.000 especies de seres vivos están vinculadas en algún momento de su vida a la Posidonia pues la gran cantidad de biomasa que produce le permite sostener comunidades epífitas, comunidades animales vágiles y sésiles y comunidades de organismos detritívoros.

Además, las hojas, degradadas por las olas y los microorganismos, una vez llegan a la playa, sirven de refugio y alimento a insectos, anfípodos e isópodos.

La pradera de posidonia constituye la “comunidad clímax” del Mediterráneo, que representa el máximo nivel de desarrollo y complejidad que un ecosistema puede alcanzar. Se trata, por tanto, de uno de los ecosistemas más importantes del mar Mediterráneo.

En el ecosistema costero, la posidonia desempeña un papel fundamental por varias razones:

  • libera al ambiente hasta 20 litros de oxígeno por día y por m2 de pradera, gracias a su desarrollo foliar;
  • produce y exporta biomasa tanto a los ecosistemas vecinos como a los de profundidad;
  • proporciona refugio y es zona de reproducción para muchos peces, cefalópodos, bivalvos, gasterópodos, equinodermos y tunicados;
  • consolida los fondos de las costas y ayuda a contrarrestar un excesivo transporte de sedimentos debido a las corrientes costeras;
  • actúa como barrera, atenuando la fuerza de las corrientes y las olas y previniendo por tanto la erosión costera;
  • controla la regresión y perdida de arena de la playa, especialmente durante el período de temporales invernales, gracias a la amortiguación del oleaje sobre la orilla llevada a cabo por el estrato de hojas muertas (arribazones) en las playas;
  • los arribazones depositados en la orilla sirven de alimento a infinidad de crustáceos y moluscos, que a su vez son comidos por aves limícolas;
  • los restos de arribazones más alejados del agua u próximos al pie de las dunas son utilizados por el chorlitejo patinegro para colocar sus nidos o por la terrera Marismeña para camuflarlos.

En todo el Mediterráneo las praderas de posidonia están en regresión, un fenómeno que ha ido aumentando en los últimos años con el incremento de la presión antrópica sobre el litoral.

La desaparición de las praderas tiene efectos negativos no sólo en el ecosistema de la posidonia sino también en otros ecosistemas, basta pensar que la pérdida de un sólo metro lineal de pradera puede conducir a la desaparición de varios metros de playa, debido a los fenómenos erosivos. Además, la regresión de las praderas comporta una pérdida de biodiversidad y un deterioro de la calidad del agua.

Por ello durante nuestras estancias, paseos y baños en la playa no debemos olvidar que los restos de posidonia arrastrados por las olas a la orilla de las playas (arribazones) forman parte de un proceso natural, que además es indicativo de la buena calidad de la playa y, por tanto, no son suciedad y solo debemos eliminarlos en verano de las zonas concretas de baño.

Estas son las principales amenazas de las praderas de posidonia:

  • contaminación: la posidonia es muy sensible a los agentes contaminantes;
  • pesca de arrastre;
  • práctica de deportes náuticos (daños debidos a las anclas, derrames de hidrocarburos, detergentes, pinturas, residuos sólidos, etc.);
  • construcción de obras costeras, que implican la instalación de desagües que liberan las aguas residuales al mar, aumentando la turbidez del agua y dificultando la fotosíntesis;
  • construcción de diques y otras barreras que modifican la tasa de sedimentación en el mar;
  • eutrofización de las aguas costeras, que causa un crecimiento anormal de algas epifitas, obstaculizando así la fotosíntesis;
  • competencia con dos algas alóctonas tropicales de crecimiento rápido del género Caulerpa, (Caulerpa taxifolia y Caulerpa racemosa) que fueron liberadas accidentalmente (probablemente por acuarios) en el Mediterráneo.

Una señal inequívoca de la existencia de una pradera de Posidonia oceanica es la presencia de masas de hojas en descomposición en la playa, y en invierno de “bolas” marrones de fibras de Posidonia formadas por el oleaje.

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Responses

  1. […] Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza el deterioro que sufren las praderas de Posidonia oceánica y que pedirá a España, al Gobierno Balear y a los Consejos insulares que apliquen la legislación […]

  2. […] trabajo analiza la concentración de residuos metálicos en los sedimentos de las praderas de Posidonia oceanica de la bahía de Port Lligat (Girona). Dichas praderas se extienden unas 10 hectáreas y cubren el […]

  3. […] verdes praderas de Posidonia oceánica que existen en el litoral mediterráneo, y están seriamente dañadas por vertidos contaminantes, […]

  4. […] marinas, este es el caso del hábitat principal donde se encuentra esta especie, las praderas de Posidonia oceanica, en regresión en numerosas zonas debido a la contaminación, obras litorales o la pesca de […]

  5. Gracias. Las bolas pardas o marrones suelen tener forma de huevo y textura de terciopelo o similar. Suelen estar entre hojas muertas de Posidonia en la orilla del mar.

  6. […] organismo vivo más grande del mundo es una planta de posidonia oceánica de ocho kilómetros de longitud. Lleva aquí desde hace […]


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