Posteado por: zco1999 | 27 febrero 2013

Breve historia del Balneario de Panticosa

(Texto modificado y fotografías cortesía de Panticosa Resort)

Cartel anunciador del Balneario de Panticosa (Fuente: Panticosa Resort)

Si hace unas semanas publicabamos un post con información sobre el ibón de Baños, hoy lo hacemos del Balneario de Panticosa que se levanta desde hace siglos a orillas de este lago pirenaico y que pasa por ser uno de los balnearios de aguas termales más antiguos de la Peninsula Iberica.

Vista aérea del Balneario de Panticosa en una postal de 1910 (Fuente: Panticosa Resort).

Las primeras noticias, sobre el uso de las aguas, de las que se tienen conocimiento nos llevan a la época romana, en la que, previsiblemente, la conocida costumbre por las termas y baños, acercó hasta aquí a los habitantes adinerados de las poblaciones del sur Osca y Cesaraugusta, que debían recorrer las vías que unían la antigua Hispania con la Galia siguiendo el cauce del río Gallego. El asentamiento, o al menos la visita a las aguas termales de Panticosa quedó atestiguada con el hallazgo de monedas y  restos de alfarería  romanas en las excavaciones de 1951 del manantial de Tiberio.

Con la caida del imeprio Romano y la llegada de los pueblos bárbaros, se inicia un largo periodo de decadencia, y la historia  y uso del Balneario de Panticosa se pierde durante siglos. En ello debió influir su difícil acceso y los frecuentes aludes que llegaron a sepultar durante varios siglos sus manantiales. La documentación medieval conservada en los archivos históricos del Valle de Tena no cita estas aguas termales, por lo que cabe suponer que habían caído en el olvido.

Ya en el Renacimiento y la Ilustración, la explotación comunal de los baños y los primeros proyectos de privatización, hacen resurgir el interés por las aguas minero-medicinales en toda Europa, y España no fue una excepción. En 1693, los jurados del Quiñón de Panticosa, propietarios de los baños, firmaron un contrato con los albañiles de Lanuza para construir en un año la primera casa de los Baños. El Quiñón se hizo cargo de los gastos. La construcción de este primer edificio, era reflejo de la importancia que iba adquiriendo la actividad balnearia de Panticosa. Al final de la última década del siglo XVIII, el balneario conoce un cierto auge y provoca en algunas autoridades una gran preocupación por su estado y su futuro.

Navegando en las aguas del ibón de los Baños, 1940 (Fuente: Panticosa Resort).

Navegando en las aguas del ibón de los Baños, 1940 (Fuente: Panticosa Resort).

hasta ese momento, el Quiñón era el encargado de su explotación, arrendándolo a particulares por periodos de tres años, a cambio de un canon. El Quiñón fijaba la tarifa por el uso de las aguas y se reservaba su uso gratuito para los quiñoneros.

El primer arriendo conocido es el de 1773. El arrendatario es Pedro Guillen, de Panticosa,quien  pagaba un canon anual de 335 reales, cantidad que destinaría para la reparación de la casa de Baños. En 1780, el balneario se revalorizo debido al descubrimiento del manantial del Herpes y la construcción de una segunda casa de baños.

El arrendamiento de 1789 se eleva a un canon anual de 50 libras jaquesas (unos 960 reales). El arrendatario es un súbdito francés de Laruns y el Quiñón se compromete a sostener y reparar las casas.

Las dificultades económicas de los primeros años del siglo XIX y la Guerra de la Independencia, paralizaron cualquier iniciativa, pero entre 1816-17, terminada la guerra, el gobierno adoptaba las primeras medidas de reglamento y apoyo a los balnearios.

En 1817 los Baños de Panticosa estaban arrendados a Domingo Masoner de El Pueyo de Jaca por 960 reales.

Efectos de un alud en 1915.

Efectos de un alud en el edificio del Casino, 1915
(Fuente: Panticosa Resort).

La privatización del balneario, “La época de Nicolás Guallart y Compañía” (1826-1899)

Nicolás Guallart, rico hacendado de Bubal, había enviado al Rey Fernando VII un escrito explicando el deplorable estado de los Baños de Panticosa y ofreciéndose a acondicionarlos.

El 18 de septiembre de 1826, Fernando VII expropia las instalaciones, obligando al Quiñón a ceder el privilegio de explotación de las aguas medicinales y su radio a Nicolás Guallart. Las condiciones de explotación incluían el pago anual de un canon en metálico al Quiñón y un número de plazas gratuitas a sus habitantes. Entre 1827 y 1844, Guallart construye el núcleo del balneario compuesto por ocho edificaciones, y él y sus sucesores continúan con su explotación hasta 1899.

El Balneario de Panticosa se convirtió, a lo largo del siglo XIX, en uno de los mayores y prestigiosos de España, configurándose como villa balnearia capaz de albergar a mas de mil quinientas personas, una capacidad asombrosa para las dimensiones que los centros turísticos tenían en aquellas fechas. Esta oferta de alojamiento era incluso mayor que la de Santander o San Sebastián. Los edificios construidos eran típicamente balnearios, con hoteles, villas y servicios varios que lo dotaron de una cierta organización interna y autónoma.

vista invernal del Balneario de Panticosa, 1915 (Fuente: Panticosa Resort).

vista invernal del Balneario de Panticosa, 1915 (Fuente: Panticosa Resort).

De arquitectura de montaña con influencias francesas, la estética y el porte del Balneario de Panticosa, en su conjunto era de autentico lujo, que supieron apreciar muy bien los personajes mas ilustres de la época y los representantes de la alta burguesía aragonesa, catalana, vasca y de Madrid. Por el Balneario de Panticosa pasaron muchos famosos de la época,como: Niceto Alcalá Zamora, Perico Chicote, Zarra , Irondo, Panizo y otros importantes personajes.

Un especial recuerdo se guarda de la estancia de  Santiago Ramón y Cajal que paso por allí un tiempo de curas convaleciente de una grave enfermedad pulmonar, mientras practico su gran afición favorita: la fotografía.

Santiago Ramón y Cajal fue uno de los ilustres visitantes del Balneario de Panticosa en su época de esplendor.

Poco a poco disminuyen los enfermos y aumenta la clientela con títulos nobiliarios y cargos políticos, militares y religiosos  Generales como Martínez Campos, Prim, obispos y arzobispos como los de México y La Habana. Políticos como Canovas del Castillo y Sagasta.

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Responses

  1. […] año más un grupo de buceadores de ZCO se desplazó  al Balneario de Panticosa para participar en el Ice Diver 2014. Y un año más este evento deportivo estuvo amenazado hasta […]


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