Posteado por: zco1999 | 20 junio 2011

Errores comunes en buceo: compensar los oídos demasiado tarde o con demasiada fuerza

Todo buceador sabe que al descender en la columna de agua durante la inmersión es necesario equilibrar la presión en los oídos.  La maniobra de Valsalva es el método habitualmente empleado para abrir las trompas de Eustaquio  y compensar la presión en el oído medio con aire procedente de la garganta.

Para realizarla hay que pellizcar la nariz con relativa fuerza entre el índice y el pulgar -ese es el motivo por el que las máscaras de buceo tienen la nariz accesible-  y, con la boca bien cerrada, se sopla fuerte por la nariz sin dejar escapar el aire hacia el exterior. Con ello aumenta la presión en la rinofaringe; al sobrepasar la presión el grado de resistencia del cierre de la trompa, ésta se abre, penetra el aire en la caja del tímpano y empuja la membrana timpánica hacia fuera.

Hay buceadores que, bien por su propia anatomía o bien porque suelen bucear con mucha frecuencia, no requieren pinzarse la nariz, y simplemente mordiéndo la boquilla del regulador y moviendo un poco la mandíbula de lado a lado compensan la presión de los oídos con facilidad. Aunque a ojos de otro buceador pueda parecer que no tienen necesidad de compensar, nada más lejos de la realidad.

Quizá por ello haya buceadores nóveles que no intenten compesar hasta que los oídos les duelen. Si la presión ambiente es mayor que la presión dentro del oído medio y el buceador insiste en su descenso se puede producir la ruptura del timpano o algún otro barotraumatismo. Cuando aparece el dolor, la maniobra de Valsalva suele ser más difícil, pues la mucosa se ha irritado por efecto de la presión. Es entonces cuando, en lugar de ascender, se fuerza la maniobra y se realiza con una fuerza exagerada que puede causar daños en el oído medio o incluso la perforación del tímpano.

No es extraño que los barotraumatismos sean las lesiones de buceo más frecuentes, que, sin embargo con un adecuado conocimiento de las técnicas y sus límites son relativamente fáciles de evitar.

La maniobra de Valsalva debe efectuarse desde el momento en que se inicia el descenso, y tantas veces como se requiera, sin que debamos esperar a sentir molestias y ni mucho menos, dolor, y especialmente  en los primeros 10 m de profundidad que es cuando la presión ambiente se dobla. Si en algún momento sentimos molestias, debemos ascender un par de metros hasta que éstas desaparezcan e intentar entonces la compensación. Es mejor no forzar la maniobra mientras experimentamos molestias, ya que podríamos lesionar el oído. En ocasiones comprobaremos cómo uno de los oídos nos compensa antes que el otro, lo cual nos puede hacer experimentar un leve mareo que es debido precisamente a esa diferencia momentánea de compensación entre los dos oídos. Y como última regla: si vemos que compensar la presión de los oídos resulta especialmente difícil, lo más sensato será no insistir innecesariamente y abandonar la inmersión ese día.

Es importante recordar, además, que nunca hemos de efectuar la maniobra de Valsalva mientras ascendemos, ya que en ese momento lo que los oídos necesitan es reducir presión, y drenarán el exceso de aire espontáneamente a la garganta abriendo la trompa de Eustaquio, y la maniobra de Valsalva lo impediría.

Más información:


Responses

  1. Muy buen post. Leí que hay otros métodos de compensación, como la maniobra de Frenzel, que en teoría era más segura. Yo lo he intentado, pero o no lo hago bien, o es que es muy complicada🙂

    Un saludo.

    • Gracias por tu comentario, Jerónimo.

      Sin duda la de Valsalva es la más extendida y fácil de explicar y de aprender para los buceadores nóveles. Luego, con la pratcica cada cual aprende a compensar a su modo. Pero en efecto, hay otras maniobras, la de Frenzel entre ellas.
      Originalmente fue desarrollada en 1938 por el comandante Herman Frenzel, médico otorrinolaringólogo de la Luftwaffe, para que los aviadores que volaban a mucha altitud en cabinas sin presurizar (cambio de presión negativo) compensaran los oídos; pero ha sido adaptado por buceadores (cambio de presión positivo) con cierto éxito.

      Salu2 cordiales

  2. […] el instructor era la maniobra para poder equilibrar la presión en el cuerpo (en realidad, se llama compensación). Pues a medida que uno va descendiendo en el agua, va sintiendo dolor en el oído debido a la […]


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: